Por décadas, la publicidad fue un lugar jubiloso. Los ejecutivos tomaban martinis a la hora de su almuerzo mientras veían cómo sus anuncios los llenaban de dólares. Los anuncios se esparcían por cada medio: impresos, radio y televisión. Las agencias tomaban parámetros vagos y poco confiables prometiendo una exposición masiva de las marcas que anunciaban.

Sin embargo, la publicidad sigue siendo un lugar jubiloso, pero por otras razones. Los martinis en el almuerzo son cosas del pasado. Hoy, la creatividad y las oportunidades de enfrentarse a nuevos y constantes desafíos permiten a las agencias, publicistas, profesionales del marketing y a todos quienes se dedican a este campo, idearse nuevos caminos y formas de innovar y alcanzar audiencias con contenido único y auténtico.

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Tomado, traducido y adaptado de POSTADVERTISING.COM