Ese fue el interrogante con el que el actor Kevin Spacey arrancó su charla frente a las más de 2,500 personas asistentes al Content Marketing World que se llevó a cabo recientemente en Cleveland, Ohio. “Yo sé lo que todos ustedes están pensando”, dijo la estrella de la serie de Netflix, ‘House of Cards’. “¿Qué carajos estoy haciendo en un evento de Marketing de Contenidos?”

“Al final del día”, dijo Spacey, “todos tenemos avanzamos hacia el mismo objetivo que es conectar con nuestras audiencias.”

Para Spacey la fórmula para conectar con las audiencias es tan compleja como sencilla: “se trata simplemente de contar una buena historia y contarla bien”.

Los tres elementos de Spacey presentes en las que el llama “buenas historias” son:

1. Conflicto: “Crea tensión y mantiene a la gente involucrada. Nike lo hace muy bien con su publicidad, canalizan esa voz interior que te dice ‘levántante del sofá y haz ejercicio’”.

Spacey habló de sus últimos 10 años como director artístico del Old Vic theatre en Londres, trabajo que aceptó por considerarlo más interesante que simplemente hacer películas y dinero. Haciendo un paralelo con su vida, Spacey dijo que, como la de su vida, “las historias se enriquecen y son mucho más interesantes cuando van en contra de los establecido para lograr lo inesperado”.

2. Autenticidad: Spacey recordó como el el Beetle de Volkswagen desafió a los fabricantes de grandes autos en Estados Unidos haciendo gala de atributos totalmente opuestos como el costo y la ventaja a la hora de parquearlo. “Sí”, dijo Spacey, “soy más barato, más económico y quepo en todas partes. La verdad es que la gente valora este tipo de autenticidad.”

3. Audiencia: La variedad de plataformas y dispositivos está cambiando las expectativas de los consumidores, lo que lógicamente impacta el panorama del mercadeo y de los medios. Para Spacey, sin embargo, más allá de las plataformas, es cuestión de volver a lo elemental: “a la audiencia no le importa la plataforma, le importa el contenido”.

Al final, el discurso de esta super estrella del séptimo arte fue un voto por la libertad creativa, por la narrativa en su forma más pura, el asumir riesgos y la búsqueda de la pasión individual. Todo un reto para los cientos de profesionales del marketing que están luchando por crear y contar historias que les ayuden a vender sus productos y servicios.

Sin duda alguna, más fácil decirlo que hacerlo. Nada más complejo que desarrollar una buena historia, contarla bien y sensibilizar por esa vía a nuestro público objetivo.